La biodiversidad en Puerto Rico es rica y variada, con muchas especies endémicas debido a su aislamiento geográfico y diversidad de hábitats. El coquí común y la cotorra puertorriqueña son ejemplos emblemáticos. La flora, como el tabonuco y el mangle rojo, también es diversa. La conservación enfrenta desafíos pero es crucial para preservar estos ecosistemas únicos.
