Lo que molesta a las personas sensibilizadas no es tanto reconocer los retos que tenemos, como asumir dócilmente las medidas de transformación urbanística que se imponen desde supuestos centros de saber y poder en la isla
Lo que molesta a las personas sensibilizadas no es tanto reconocer los retos que tenemos, como asumir dócilmente las medidas de transformación urbanística que se imponen desde supuestos centros de saber y poder en la isla