Las Islas Vírgenes son un refugio de biodiversidad, con un notable nivel de endemismo debido a su aislamiento geográfico y diversidad de hábitats, que van desde montañas hasta manglares. Estas islas albergan especies únicas, lo que subraya la importancia de proteger estos ecosistemas frente a amenazas como la pérdida de hábitat y el cambio climático.
