Un origen profundamente indígena
La Euphorbia pulcherrima, conocida en México como Flor de Nochebuena, y en Cuba como Flor de Pascua, es una planta nativa de las regiones tropicales del sur de México y América Central. Su nombre náhuatl es Cuetlaxóchitl, que puede traducirse como “flor que se marchita” o “flor de pétalos de cuero”.

Mucho antes de que se convirtiera en un ícono navideño en los Estados Unidos, esta especie era reverenciada por los pueblos mexicas y otros grupos indígenas como una flor ceremonial vinculada al solsticio de invierno y a los rituales dedicados al renacimiento del sol.
Durante la época prehispánica, la Cuetlaxóchitl no solo tenía un valor ornamental, sino también simbólico y medicinal. Se utilizaba en ofrendas, rituales religiosos y en la medicina tradicional para tratar fiebres y problemas cutáneos. El rojo intenso de sus brácteas (hojas modificadas) evocaba la sangre como fuerza vital y elemento de renovación.
La apropiación y transformación cultural
Con la colonización española, la Flor de Nochebuena fue integrada en las celebraciones católicas, especialmente en las festividades de la Navidad. Fue en el siglo XVII cuando los frailes franciscanos comenzaron a usarla para decorar iglesias durante la Misa de Gallo en la Nochebuena, aprovechando que la planta florece precisamente en diciembre.
Sin embargo, fue a partir del siglo XIX que esta flor comenzó su expansión global, especialmente en Estados Unidos. El responsable fue el diplomático Joel Roberts Poinsett, embajador estadounidense en México y botánico aficionado, quien en 1828 llevó esquejes de la planta a Carolina del Sur.
Su popularización fue tal que en inglés aún se le conoce como poinsettia, en honor a él, desplazando su nombre original indígena y también el nombre científico propuesto por el botánico alemán Karl Ludwig Willdenow: Euphorbia pulcherrima («la euforbia más hermosa»).
De símbolo solar a adorno comercial
Hoy en día, las poinsettias son cultivadas industrialmente en viveros de California, Florida y otros estados, y representan una multimillonaria industria hortícola. Se estima que más del 70 % de las plantas ornamentales vendidas en diciembre en los Estados Unidos son Euphorbia pulcherrima, con variedades modificadas genéticamente para mostrar colores blancos, rosados y marmoleados, muy alejados del rojo original.
Resulta irónico que una planta de raíces tan profundamente indígenas y mesoamericanas sea hoy parte de la imaginería visual del cristianismo anglosajón. En muchos hogares y centros comerciales de EE.UU., la poinsettia es vista únicamente como un «adornment for Christmas», sin ninguna conciencia de su procedencia, historia o nombre original.

Una llamada a la memoria botánica y cultural
Recordar que la Flor de Nochebuena es mexicana no es un simple dato botánico: es un acto de justicia histórica y cultural. En un mundo donde muchas especies, prácticas y saberes indígenas han sido apropiados y comercializados sin reconocimiento, resaltar la mexicanidad originaria de la Euphorbia pulcherrima es una forma de honrar los conocimientos tradicionales y la biodiversidad local.
Más allá del adorno navideño que llena de color los escaparates cada diciembre, la Cuetlaxóchitl lleva consigo una historia viva de resistencia, belleza y despojo. Es una flor que brota desde las entrañas del México indígena, y que hoy decora miles de hogares que desconocen su verdadero origen.
Recordarla por su nombre ancestral y por el legado que representa es un pequeño acto de justicia frente a los procesos de colonización vegetal y de invisibilización de saberes que aún persisten. Porque no basta con admirar su color rojo encendido: también merece ser nombrada con respeto, y devuelta simbólicamente al pueblo que la cuidó durante siglos.
Referencias
- Toledo, V. M. (1992). La memoria tradicional: saberes indígenas y biodiversidad. UNAM.
- Rzedowski, J., & Rzedowski, G. C. (2005). Flora fanerogámica del Valle de México.
- Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), México. “La Cuetlaxóchitl, orgullo mexicano.”
- Universidad Nacional Autónoma de México. Cuetlaxóchitl: flor ceremonial del México antiguo. Museo Universitario de Ciencias y Artes.

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