Por Canal Guardabosques
Jimmy Roque Martínez, miembro del Partido Verde de Florida, ecologista cubano exiliado y fundador del colectivo ecologista independiente Guardabosques, ha hecho pública una carta en la que exige la retirada de una reciente declaración partidista respaldando posiciones históricamente defendidas por el gobierno cubano, y cuestiona duramente la posición asumida por la dirección de la organización.
En su carta, Roque sostiene que el documento ignora por completo la represión política en Cuba, el encarcelamiento de opositores, las restricciones históricas a la libertad de movimiento de los ciudadanos cubanos y la persecución contra periodistas, activistas y defensores de derechos humanos.

«La mayor omisión de toda la declaración es que no menciona ni una sola vez el principal bloqueo que sufren los cubanos: el bloqueo impuesto por el propio régimen contra las libertades fundamentales de su pueblo», sostiene.
La crítica también aborda un tema especialmente sensible para los movimientos ambientalistas. Roque acusa al Partido Verde de convertirse en defensor político de industrias altamente contaminantes controladas por el Estado cubano, incluyendo sectores mineros y energéticos que durante décadas han sido señalados por sus impactos ambientales.
La carta menciona específicamente el caso de Moa, una de las zonas más afectadas por la actividad minera en Cuba, y cuestiona el silencio de la organización frente a problemas como la degradación ambiental, la contaminación industrial, la destrucción de ecosistemas y la militarización de áreas protegidas.
Uno de los pasajes más duros del documento está dirigido a la defensa de Raúl Castro contenida en la declaración del Partido Verde. Roque recuerda la responsabilidad histórica del dirigente cubano en la represión política, las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP) y el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.

Según el autor, la posición asumida por la dirección del partido reproduce argumentos que durante décadas han formado parte de la propaganda oficial del gobierno cubano.
Apenas un mes antes de la publicación del comunicado, representantes del Partido Verde de Florida sostuvieron una reunión oficial con David Ramírez Álvarez, Segundo Secretario de la Embajada de Cuba en Estados Unidos. Según informó posteriormente la propia organización, ambas partes discutieron la política estadounidense hacia Cuba, expresaron coincidencias en varios temas, y acordaron mantener futuras actividades conjuntas, incluyendo seminarios y espacios educativos destinados a cuestionar lo que denominaron «propaganda estatal estadounidense».
Resulta llamativo que pocas semanas después de ese encuentro el Partido Verde difundiera esta declaración que reproduce argumentos históricamente defendidos por el gobierno cubano y utiliza un lenguaje que, según afirma Roque, resulta familiar para quienes crecieron bajo la influencia de los medios oficiales de la isla. La carta sostiene que las similitudes van más allá de las posiciones políticas y alcanzan incluso el estilo discursivo característico de la propaganda estatal cubana.
La repercusión del comunicado del Partido Verder también trascendió las fronteras de Florida. Diversos medios alineados con el gobierno cubano, entre ellos Cubadebate y TeleSur, se hicieron eco de la declaración y la presentaron como respaldo internacional a las posiciones defendidas por La Habana frente a las recientes medidas adoptadas por Washington. Para los críticos del documento, esa rápida difusión en espacios informativos vinculados a la maquinaria propagandística cubana refuerza las preocupaciones expresadas en la carta pública de Roque.
La carta concluye con una advertencia directa: si el Partido Verde de Florida mantiene su declaración, Jimmy Roque Martínez presentará su renuncia a la organización.
Más allá de las diferencias políticas, el episodio revela una fractura cada vez más visible entre algunos sectores de la izquierda occidental y numerosos activistas cubanos que consideran que cualquier análisis serio sobre Cuba debe incluir no solo las sanciones externas, sino sobre todo la responsabilidad del propio gobierno cubano en la crisis económica, social, ambiental y humanitaria que vive el país.
Espacios informativos de la maquinaria propagandística cubana como Cubadebate y TeleSur, se hicieron eco de la declaración del Partido Verde de Floria.
Para Canal Guardabosques, el debate trasciende la política partidista. Ningún movimiento que se proclame defensor de la justicia ambiental puede ignorar la destrucción de ecosistemas, la falta de libertades civiles y la concentración del poder que durante décadas han caracterizado al modelo cubano. La protección de la naturaleza y la defensa de la dignidad humana forman parte de una misma responsabilidad ética.

Deja un comentario